Detectives privados: de infidelidades a espionaje industrial
Son personas normales cuyo trabajo comparan al de un periodista

1.200 detectives privados ejercen su tarea en España de forma habitual, con un total de 120.000 trabajos encargados de media en nuestro país. No llevan sombrero de ala ancha, ni gabardina, ni se esconden detrás de cortinas para cazar al marido infiel.

LO MAS INVESTIGADO

Desde los años 40, momento en que la profesión de detective privado se estableció en España, mucho ha cambiado la orientación de sus investigaciones. En la actualidad el mundo empresarial y el de negocios copa la mayor parte de su tiempo.

Espionaje industrial: Según el Presidente de la Asociación Profesional de Detectives Privados de España, Javier Iglesias, el espionaje profesional es una de las mayores demandas que encuentran en la actualidad. Se trata de descubrir a los ejecutivos infieles que venden secretos empresariales a la competencia, con el consiguiente perjuicio. Los diseñadores, las marcas de moda de lujo, de relojes de oro, colecciones de moda, motor, perfumería, ... todo el mundo del gran lujo está en manos de ejecutivos que pueden desmoronar meses de trabajo si descubren un secreto industrial a la competencia. Y es que los ejecutivos son uno de los grupos más investigados por las empresas a través de los detectives privados. A estos directivos se les investiga en su faceta profesional para saber si, en vez de en una reunión, están jugando al golf, o si los viajes frecuentes a la delegación en Bélgica son realmente por motivos de trabajo.

En el seno de la investigación empresarial se mantiene como una demanda importante la que trata de desenmascarar las bajas prolongadas y el absentismo laboral. Se trata de descubrir a empleados que ocultan bajo una prolongada baja la prestación de servicios a terceros o en su propio provecho.

Y en contra de lo que pueda parecer, el tema de las infidelidades matrimoniales no es más que un pequeño porcentaje de su trabajo. Según Javier Iglesias su labor en este terreno tiene más de confesor, que de "espía", ya que tratan de solucionar problemas en matrimonios que ya están rotos.

CODO CON CODO CON LA JUSTICIA

El trabajo de los detectives privados está reconocido por el Ministerio de Interior de tal modo que los estudios que cursan, específicos y de tres años (180 créditos) les avalan para ejercer esta profesión. Y son un recurso más en el engranaje de la Justicia. Las pruebas que ellos obtienen en sus investigaciones pueden ser admitidas en juicios, y los testimonios de los detectives privados se utilizan en estos mismos procedimientos.

Y COMO CUALQUIER PROFESIÓN TIENE SUS LÍMITES

Javier Iglesias reconoce que la mayor formación que recibe un detective privado se centra en el Derecho y la Legislación, ya que no pueden moverse al margen de la ley. El derecho a la intimidad, la propiedad privada, y todos los derechos consagrados en la Constitución son para ellos el marco de su trabajo. A estos estudios se suman conocimientos de dactiloscopia, grafología, etc,.. Sin embargo los despachos de Detectives Privados de mayor cobertura contratan para sus investigaciones a peritos y profesionales expertos en la materia que investigan, para obtener mayor información.

TOPICOS

El cine negro americano y las novelas de Pepe Carvalho han conseguido crear una serie de imágenes bastantes falsas del trabajo de un detective. Javier Iglesias ni siquiera considera su profesión como especialmente peligrosa. Y dentro de los parámetros económicos, la media de coste está en unas 7.000 pesetas por hora.

Tampoco llevan al lado a la rubia de labios carnosos, ni conducen un coche con historia. A la profesión se accede con unos estudios, existe la posibilidad de colegiarse en Cataluña (próximamente también en la Comunidad Valenciana y Andalucía) y como todas las profesiones, los que se inician en ella, empiezan como becarios.

Tampoco ocurre como en las películas que el detective sea más listo que la policía. Su trabajo se centra en los encargos de personas privadas y no es habitual que de esta profesión se pase a un cuerpo de Seguridad del Estado.

 

DETECTIVES-SENTENCIA 31-03-2005

Resolución TCDC exige detectives estar colegiados para ejercer

Una resolución del Tribunal Catalán de Defensa de la Competencia (TCDC) considera que el ejercicio de la profesión de detective privado en Cataluña requiere la incorporación al colegio respectivo.

Así se desprende de una resolución del TCDC que responde al recurso de alzada interpuesto contra el acuerdo de archivo de una denuncia contra el Colegio Oficial de Detectives Privados de Cataluña por supuestas prácticas contrarias a la competencia, como obligar a colegiarse a los detectives que no residan en Cataluña y quieran trabajar ocasionalmente en esta comunidad.

Según los denunciantes, dos detectives privados, el Colegio de Detectives Privados de Cataluña también realizaba otras conductas que impedían la libre competencia en el mercado como exigir una habilitación, un trámite para que detectives colegiados puedan actuar en un ámbito territorial diferente del colegio al que pertenecen.

En este caso, el TCDC ha resuelto que la exigencia de habilitación constituye una práctica restrictiva de la competencia y que no tiene amparo legal.

En cuanto a los visados colegiales, el TCDC no los considera una práctica restrictiva de la competencia si no se combinan con el cobro, la fijación de honorarios mínimos u otras limitaciones a la libre fijación de precios.

 

J. LÓPEZ-LAGO/BADAJOZ

«Señora, llamo para decirle que su hijo se está haciendo un porro en estos momentos». La frase es real. «Yo prefiero informar a los padres de la mayor parte del seguimiento porque suelen estar hechos un manojo de nervios y saber que hay una tercera persona pendiente del joven les da algo de tranquilidad», señala Ignacio Lozano, detective privado de la agencia Clave desde 1999.

Durante el 2004 tuvo 70 encargos de padres o madres que desconfiaban de sus hijos menores de edad. «La sospecha más común es sobre consumo de drogas. Los indicios son muy evidentes y tras un seguimiento se confirma que el hijo es consumidor habitual de estupefacientes en un 90% de los casos, explica este profesional con licencia 1.365 expedida por el Ministerio del Interior.

Según ha sondeado en los últimos congresos de detectives, Lozano afirma que los casos de seguimientos a menores sospechosos de tomar drogas se incrementan un 10% cada año, llegando a representar en Extremadura hoy día más el 35% de los encargos de clientes. Otro dato: antes del 2002 los seguimientos a niñas no llegaban al 10% y ya superan el 40%.

«Puede hacerse tarde»

«Claro que me parece fuerte que un padre contrate un detective para estas cosas, de hecho es el último recurso, pero el resultado final compensa. Ten en cuenta que la actitud de los padres en estas situaciones es de no creerse que les está tocando a ellos. Si nadie se lo confirma, pueden pasar años sin asumir la situación y hacerse demasiado tarde».

Un parque, los alrededores del instituto, un ciber-café, una discoteca o los barrios donde se 'pilla' droga suelen ser los escenarios de aguardo para estos profesionales sin horario que deben pasar desapercibidos en cualquier entorno. Pese a lo imprevisible de los comportamientos adolescentes, en una semana aproximadamente suele concluir el trabajo. Fotos y vídeos son las pruebas que se entregan al cliente, abrumado en esos momentos en la mayoría de los casos -«ningún padre o madre está preparado para escuchar que su hijo se droga a diario», dice- . El servicio puede salir por unos 500 euros como mínimo, según las horas de seguimiento».

«Es imprescindible -explica el detective Lozano- que los padres aporten toda la información posible antes de la investigación. Por ejemplo, que nos llame cuando el hijo sale de casa y la ropa que lleva. Hay que empezar viendo si el tiempo que emplea en bajar es lógico, pues los menores suelen tener pequeños escondrijos en los inmuebles o garajes donde guardan tabaco, ropa o drogas. También debemos conocer la paga que reciben, si echan de menos objetos en casa, principalmente algún móvil o DVD, o incluso si tienen plantas en casa o en la parcela. Se han dado muchos casos en que el joven tiene plantas de marihuana sin que la familia se entere».

Es muy común que el padre confirme la sospecha, pero tampoco resulta extraño que se haya quedado corto. «Una vez descubrimos que las motos que un joven guardaba en casa no eran de amigos, sino robadas. Otras veces le tienes que contar a los padres que su hijo no solamente consume pastillas los fines de semana, sino que también las vende. En el caso de menores suele ser a pequeña escala, pero es sin duda el principio de un gran problema».

Los detectives privados con licencia para ejercer mantienen una colaboración constante con los cuerpos de seguridad del Estado. De hecho, tienen la obligación de denunciar los delitos que presencien. «La venta a pequeña escala roza a veces el autoconsumo. Ese límite está en 50 gramos para el hachís, 5 gramos de cocaína y entre 20 y 25 pastillas. Pero influye la forma de presentación porque hay veces que está claro que es para la venta, normalmente para autofinanciar el propio consumo. De todas formas, la policía suele tener entre sus prioridades otros delitos, no travesuras que se arreglan en casa. En cualquier caso, a un menor que delinque se le dan hoy día todo tipo de facilidades para que vuelva a su vida normal».

 

Detectives privados

Los detectives son protagonistas de miles de películas y novelas policiacas. Sin embargo, la realidad es menos romántica y más práctica. Los detectives privados son profesionales bien preparados y altamente cualificados, que investigan temas de muy diversa índole.

Los detectives privados trabajan en diversos campos relacionados tanto con la empresa como con las relaciones personales. Estas son algunas de sus principales áreas de acción:

·Área privada

·Área financiera

·Área laboral

·Área empresarial

Con la ayuda de la tecnología...
Tanto particulares como empresas pueden encargar informes a los investigadores privados, que cuentan para su trabajo con métodos sofisticados y medios tecnológicos de vanguardia, como son: equipos de audio (terminales telefónicas, micrófonos, transmisores...), escuchas telefónicas, microcámaras y circuitos cerrados de televisión, micrófonos ocultos...

Además, al estar familiarizados con este tipo de tecnología, son capaces de adoptar contramedidas (detección de estos aparatos, anulación de “pinchazos” telefónicos, etc.).